Faros opacos o amarillos: el peligro de conducir a ciegas (y cómo evitar que te tiren en la ITV)

Cuando pensamos en la seguridad nocturna, solemos centrarnos en los frenos o los neumáticos, pero hay un elemento vital que a menudo olvidamos hasta que es tarde: los faros. Con los años y la exposición constante al sol, la capa protectora de los faros se degrada, volviéndose amarillenta, blanquecina u opaca.

Hoy te contamos cómo unos faros en mal estado ponen en riesgo tu seguridad y por qué un mantenimiento a tiempo te ahorrará problemas en la próxima Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

1. Pérdida de visibilidad: hasta un 50% menos de luz

Un faro deteriorado o «quemado» por el sol actúa como una pantalla opaca. La luz de la bombilla no se proyecta correctamente sobre el asfalto, lo que puede reducir tu campo de visión nocturna hasta en un 50%. Esto significa que tardarás más en reaccionar ante un obstáculo, un animal o un peatón en la carretera, multiplicando el riesgo de accidente.

2. El temido rechazo en la ITV

Llevar los faros opacos ya no se considera un defecto leve; hoy en día es un motivo habitual de inspección desfavorable en la ITV. Los técnicos miden la intensidad y la dispersión del haz de luz. Si el faro está tan desgastado que distorsiona la luz o no alumbra lo mínimo exigido, el coche no pasará la revisión y tendrás que volver al taller.

3. El truco del experto: pulir antes de sustituir

Muchos conductores piensan que la única solución para unos faros viejos es comprar unos nuevos en el taller, lo cual puede costar cientos de euros. Afortunadamente, en la mayoría de los casos basta con realizar un pulido y lacado profesional. Este proceso elimina la capa exterior de plástico dañado, devolviendo la transparencia original al faro y protegiéndolo de los rayos UV para que no se vuelva a estropear a los pocos meses.

💡 El consejo de nuestro experto: Si notas que los faros de tu coche tienen un aspecto lechoso o notas que por la noche el asfalto no se ilumina con la misma intensidad que antes, no lo dejes pasar. Además de la estética, es una cuestión de pura seguridad.

¿Tienes la ITV cerca o notas que te falta luz por la noche? Pásate por nuestras instalaciones: devolvemos la transparencia total a tus ópticas con nuestro servicio de pulido de faros en el lavadero y, si lo necesitas, revisamos el reglaje y cambiamos tus bombillas en un momento en nuestro taller.